Cuando se instala un sistema eléctrico con materiales de buena calidad, es común pensar que funcionará sin problemas durante muchos años. Sin embargo, esta idea puede ser engañosa, ya que con el uso y el paso del tiempo el aislamiento de los cables eléctricos se deteriora de forma natural, haciendo necesario vigilar los valores mínimos de resistencia de aislamiento en cables para asegurar su correcto funcionamiento.

Factores como la humedad, el calor, las sobrecargas y las condiciones del entorno influyen directamente en este desgaste, que no siempre es visible a simple vista. Por esta razón, medir periódicamente la resistencia de aislamiento se vuelve una práctica clave para detectar fallas antes de que provoquen cortocircuitos, interrupciones del servicio o riesgos para las personas. Contar con equipos adecuados para pruebas de aislamiento permite conocer el estado real de los cables y tomar decisiones preventivas a tiempo.

¿Por qué son fundamentales las pruebas de aislamiento?

El funcionamiento diario de los conductores eléctricos hace que su aislamiento se exponga constantemente a estrés térmico, mecánico y químico, lo cual genera un desgaste progresivo, plasmándose en grietas o pérdida de sus propiedades eléctricas. 

Para evitar fallas en el sistema eléctrico, es que realizamos pruebas de resistencia de aislamiento. Estas nos van a permitir detectar:

  • Degradación temprana: anticipándose a situaciones que deriven en fallos, dando la oportunidad a la aplicación de un mantenimiento correctivo, lo cual podría evitar pausas no programadas en producción.
  • Fallos a tierra y cortocircuitos: cuando la corriente se fuga hacia uno u otro conductor puede haber cortocircuitos y posteriormente incendios.
  • Seguridad del personal e infraestructura: prevención efectiva ante descargas eléctricas o electrocución, y a la vez protegiendo equipos contra daños que puedan derivar las sobretensiones.

Debido a la exposición constante del aislamiento, es muy útil realizar pruebas donde los valores de esta propiedad sean superiores a los mínimos esperados.

Valores mínimos recomendados de resistencia de aislamiento

Un valor único no existe como tal, se debe tomar en cuenta la tensión nominal de la instalación junto con la tensión de ensayo o prueba. Pero podemos establecer ciertos rangos y criterios aceptados que aplican de manera general:

  • Baja tensión (≤ 1 kV): en estas instalaciones el valor mínimo aplica 0.5 MΩ con lo cual se puede considerar que el aislamiento del cable se encuentra cumpliendo su función.
  • Media tensión (de 1 kV a 36 kV): para estos casos se vuelven más estrictos los requerimientos, y las capacidades, pues oscilan de un rango de 100 MΩ a varios miles de MΩ. Es fundamental tomar en cuenta ciertas normativas de fabricación y particularidades del proyecto.
  • Alta tensión (> 36 kV): la más peligrosa, por lo tanto, la exigencia es extrema, tomando en cuenta valores de miles de MΩ o hasta Teraohmios (TΩ). En estas pruebas se aplican elevados voltajes de pruebas para garantizar la integridad dieléctrica.

Este valor es clave porque el aislamiento es la única barrera que evita que la corriente circule por rutas no deseadas, previniendo cortocircuitos, fallas a tierra y riesgos de seguridad. Los valores mínimos de resistencia de aislamiento en cables se rigen por estándares internacionales, como los de la IEEE, la IEC, o normativas locales. En términos prácticos, la resistencia de aislamiento de un cable nuevo en buen estado debe ser extremadamente alta, idealmente medida en Gigaohmios (GΩ) tendiendo a infinito.

La normativa técnica requiere que esta resistencia se mantenga por encima de un umbral específico a lo largo de la vida útil del cable, y cualquier valor que se acerque peligrosamente a los límites mínimos o que muestre una tendencia a la baja indica degradación del aislamiento. Exigiendo medidas correctivas para mantener la fiabilidad del sistema eléctrico.

Factores a tomar en cuenta en una medición de resistencia de aislamiento

Toda resistencia en los materiales aislantes, independientemente de su calidad, se ve afectada por los siguientes factores:

  1. Temperatura: la resistencia se debe a mayor temperatura, por lo cual las mediciones llevan una temperatura estándar de 20º o 40º C, para una válida comparación. 
  2. Humedad: los espacios húmedos reducen fuertemente la resistencia del aislamiento.
  3. Longitud del cable: a mayor longitud, menor resistencia. El parámetro se suele normalizar en megaohmios-kilómetro para comparaciones.
  4. Tiempo de aplicación del voltaje: conforme pasa el tiempo en la aplicación de la tensión, la resistencia aumenta, en este caso se lleva a cabo lo que se conoce como prueba de índice de polarización.

¿Cómo medir la resistencia de aislamiento con MEGGER?

La realización de pruebas con medidor MEGGER es un procedimiento sencillo, el cual te explicaremos de manera general:

  • Se desconecta y descarga el cable a probar.
  • Nos aseguramos que no tenga ninguna tensión, posteriormente se conecta la terminal L del MEGGER al conductor y la terminal E a tierra.
  • Seleccionamos el voltaje a utilizar y se procede a la aplicación de voltaje durante el tiempo previamente determinado.
  • El equipo nos arrojará una lectura estabilizada la cual nos dará el valor de resistencia medido. Este valor se puede almacenar y después registrarl en una base de datos.

Entre los productos más comunes de la marca Megger, encontramos los probadores de 5KV MIT515/2 y MIT525/2, los cuales destacan por su:

  • Capacidad de realizar mediciones de aislamiento de hasta 15TΩ
  • Interfaz intuitiva que garantiza al usuario una operación sencilla
  • Reloj en tiempo real para marcar y almacenar los resultados con hora y fecha.

Si estás en busca del equipo ideal para tus instalaciones, acércate a IME García para que conozcas la línea de probadores de resistencia de aislamiento MEGGER que ofrecemos. Como distribuidores oficiales le brindamos asesoría completa para que adquiera  el equipo que mejor cumpla con sus necesidades.